No, no me estoy refiriendo a Cataluña…Hablo del Euro. Creo que merece la pena reflexionar sobre lo que nos dice Heiner Flassbeck en el último artículo publicado en su blog. Este economista, que fue Secretario de Estado del Ministerio alemán de Finanzas, no tiene pelos en la lengua, y apunta soluciones que se alejan de las ensayadas hasta ahora para arreglar esta crisis. Quizá por eso pueda tener razón, precisamente, ya que los resultados de las soluciones convencionales ya vemos a qué callejón sin salida nos han conducido. Por eso cedo la palabra a este hombre contra-corriente :
Pasa con el Euro como con muchas parejas, a las que, al cabo de cinco minutos de haberlas conocido, uno se da cuenta enseguida de que no tienen nada que decirse y que llevan mucho tiempo siguiendo caminos espirituales diferentes. Y que ,en lugar de llegar a un final con tragedia, prefieren una tragedia sin fin.
Imaginemos que un viernes se celebra una Cumbre extraordinaria de la Unión europea, y que el domingo por la noche se anuncia la sorprendente noticia de que se ha tomado el acuerdo de que cada país siga en el futuro su propio camino. Eso sí, guardando las excelentes relaciones cosechadas todos estos años. ..Además, el lunes se cerrarían las fronteras para impedir las transferencias dinerarias dentro de la Unión europea, y también se limitaría el tráfico de mercancías, hasta que en todos los países de la Unión se logre afianzar una divisa nacional técnicamente sana, y ello aunque este proceso pudiese tardar meses.
También se anuncia que se ha conseguido llegar a un acuerdo acerca de los nuevos cambios de las diferentes divisas, de manera que así todos los países tengan las mismas oportunidades cara a la reintroducción de su respectiva moneda nacional. Lo cual implicaría, desde luego, que el marco alemán tendría que revalorizarse respecto a las demás monedas.
Hasta aquí, la historieta. Ahora, la realidad : el Euro fue realmente una buena idea ; el problema es que muy pocos la han entendido. Incluso dentro del Banco central europeo ha habido economistas que nunca han entendido para qué cosas es buena una unión monetaria, y qué clase de política exige la misma a los Estados. Y no vale echarle la culpa sólo a los países del Sur.
Pero estos desaciertos del pasado ya no admiten vuelta atrás, y por eso ahora sólo nos queda limitar los daños derivados de aquellos errores. Alemania está exigiendo, a los países que tienen déficit, algo imposible de cumplir : que, en mitad de una recesión, en la cual las economías privadas intentan ahorrar, el Estado ahorre también, a fin de reducir el déficit público. Pero esto es objetivamente algo que no puede funcionar.
Conclusión :¡separaos! Pero como esta separación es algo técnicamente muy complicado y que exigirá tiempo, habría que tomar medidas excepcionales y dejar sin efecto las libertades de circulación de capitales y de mercancías. De forma que se pudiera alcanzar el onjetivo más importante, que es permitir a los países que se salgan de la Unión europea la recuperación de su competitividad. Lo cual sólo podrá conseguirse con una devaluación frente al marco alemán ( o respecto a la nueva divisa del Norte) de las monedas nacionales reintroducidas.
En este caso le sobrevendría a Alemania un tsunami económico de enorme categoría. Ya que con un porcentaje de exportaciones del 50% del PIB, una fuerte revalorización de la moneda alemana llevaría a la economía germana a un fortísimo retroceso y crearía millones de parados. En este caso, toda la clase política tendría que irse, dimitiendo en bloque.
Pero existe otro camino diferente. El único en el que confiamos. El cual evitaría que el pueblo se volviera a equivocar, hundiendo al país en un pozo sin fondo, y que evitaría asimismo que el pueblo dirigiera su ira contra los demás, en vez de reconocer cuántas faltas y de cuánta gravedad ha cometido el propio pueblo alemán en los primeros años del siglo XXI.
Así termina Flassbeck su artículo. Devolviéndole la pelota a la sociedad civil, y haciéndola a ésta responsable de su destino. ¿Nos servirá a nosotros esta actitud? Espero que sí.
Este articulo viene en fundacioncivil.org y me llama la atención como este economista secretario de estado del ministerio alemán de finanzas, habla así.
Estoy totalmente de acuerdo con el, ya esta bien de culpar solo a los países del sur, cuando en esta debacle han contribuido todos.
La politica que se está llevando no tiene sentido, principalmente porque no se están haciendo planes para salir de esta ,sino para defenderse de la situación actual. Estamos siguiendo medidas de manual ( de hecho las estamos viendo en economía nosotros, alumnos "novatos" en esto) de reducir déficit, austeridad... Esto esta muy bien, es necesario principalmente por los desmanes llevados a cabo estos últimos años pero ahora que?? Así va a ser aguantar y aguantar hasta cuando???
No lo se pero esto parece que va para muy muy largo....
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